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¿Sabías qué...?

CIEP 10/08/2017
¿Sabías qué...?

Durante la Segunda etapa de la última erupción del Volcán Hudson las cenizas llegaron hasta las Islas Malvinas

En las erupciones volcánicas las partículas son eyectadas desde el cráter por la columna eruptiva. La formación de esta columna se debe a la expansión del vapor de agua, el cual es sometido a altas temperaturas y luego es expulsado hasta la atmósfera. La columna eruptiva se divide en tres regiones: Zona de chorro, zona convectiva y la zona de difusión Horizontal. La primera de ellas es la base de la columna y se caracteriza por ser el lugar donde se mezcla el material piroclástico con los gases que se expanden al salir por el cráter. La amplitud de la zona de chorro puede variar desde cientos de metros hasta algunos kilómetros en los casos más extremos. Luego, en la zona convectiva, la energía térmica de la mezcla de gases y ceniza se convierte en energía tanto potencial como cinética. Debido al calentamiento, el aire se expande y disminuye la densidad de la columna, permitiendo así que el material pueda flotar. En su zona más alta, la zona convectiva tiene igual densidad y temperatura que la atmósfera que la rodea. Sobre este nivel, la columna eruptiva comienza a expandirse de manera que forma la zona de difusión horizontal. Esta última zona se somete a los vientos de altura, donde al interactuar con estos desarrolla la Pluma Volcánica. Finalmente, cuando las partículas comienzan a abandonar la columna, su permanencia en la atmósfera estará condicionada por las condiciones geométricas de la partícula y del tiempo atmosférico. Existen casos en que partículas muy pequeñas pueden permanecer hasta varios años en la estratosfera.

Durante 1991, la erupción del volcán Hudson se desarrolló en dos etapas. La primera tuvo fecha el 8 de agosto y duró 16 horas. Se caracterizó por ser sub-Pliniana, freatomagmática (aquellas que resultan de la interacción entre magma y agua) y presentar una columna eruptiva pardo-grisácea con una altura de 12Km. Los vientos desplazaron la pluma volcánica en dirección NNE, dejando a Puerto Chacabuco con depósitos de 7 a 8mm. Coyhaique solo recibió alrededor de 1 mm. En Torreones, Baguales y Viviana las cenizas cubrieron entre 3 y 4mm promedio. Considerando que  1 milímetro de ceniza equivale a un volumen de 10m3/ha. y un peso de 10ton/ha. podemos aproximar los pesos recibidos por las localidades en los siguientes; Coyhaique 5 toneladas; Viviana 30 toneladas; Torreones entre 40 y 60 toneladas; Baguales de 60 a 70 toneladas y Chacabuco alcanzó las 80 toneladas.

La segunda etapa eruptiva comenzó el 11 de agosto, provocando el origen de un nuevo cráter junto con una serie de explosiones freatomagmáticas. Al día siguiente, un magma basáltico se mezcló con una cámara andesítica, provocando la mixtura de magma que desencadenaría una erupción pliniana cuya tefra alcanzaría los 18Km de altura y una dispersión que recorrería hasta 1200Km, alcanzando las Islas Malvinas. Dentro de las consecuencias que dejó la deposición de ceniza podemos destacar el sepultamiento de arbustos y pastizales, contaminación y obstrucción de ríos y lagos, imposibilidad para utilizar aeródromos y problemas dérmicos, respiratorios y oculares en seres humanos. En el caso de Los Antiguos, las consecuencias también incluyeron reubicaciones, grandes esfuerzos por limpiar la ceniza y hasta tres años sin obtener cosechas.

La superficie total que cubrió la ceniza del Volcán Hudson se estima que abarcó los 150.000 Km2. Por otra parte, el volumen de tefra emitida por la erupción fue entre 4 y 6Km3, situando esta erupción como la segunda más potente del siglo XX detrás del volcán Quizapú que emitió 18Km3.

La segunda etapa eruptiva cubrió de ceniza principalmente Puerto Ibáñez, Chile Chico, Los Antiguos y Villa Cerro Castillo. Cabe destacar que el depósito de ceniza y su espesor son de mucha importancia para el sector agrícola. Así, el considerar la composición, espesor y aporte de nutrientes disponibles del depósito de cenizas será clave para medir el efecto inmediato y proyectar en el tiempo las consecuencias de una erupción cercana a alguna zona agrícola. Si bien podemos afirmar que las cenizas aportan nutrientes a los suelos, también es cierto que presentan carencia de materia orgánica, pues su principal constituyente es vidrio silícico, en el que la solubilización de elementos potencialmente aprovechables es lenta. Ahora bien, si el espesor de ceniza depositado no supera los 15cm usualmente puede ser incorporado al suelo mediante el uso de maquinaria sin grandes problemas. Sin embargo, aquellos depósitos superiores a los 20cm tienen un gran potencial para enterrar la vegetación menor, instalando sobre ella un nuevo estrato que no será asimilado por el suelo situado bajo las cenizas. Predecir el tiempo de descomposición de los depósitos de ceniza volcánica estará condicionado por factores climáticos, magnitud y composición de depósitos y condiciones bióticas del sector que pueda aportar a una eventual descomposición.

La ceniza volcánica expulsada por los volcanes representa un gran peligro para todos los seres vivos si consideramos que en la mayor erupción registrada en la Tierra (Volcán Caldera de la Garita, Estados Unidos) se presume que cambió el clima del planeta y extinción masiva de especies. También es destacable el caso del Volcán Tambora, Indonesia, el cual causó tal enfriamiento en el hemisferio norte que 1816 sería conocido como “el año sin verano”.

Bibliografía:

Besoain, Ruiz, & Hepp. (1995). La erupción del volcán Hudson, XI Región, y sus consecuencias para la agricultura. Agricultura técnica, 204 - 219.

Parra, & Figueroa. (1999). Aplicación de un modelo de advección-difusión para dispersión de ceniza volcánica: erupción volcán Hudson (1991), Chile. Revista Mexicana de Física, 466 - 471.

Romero, J. (2012). Algunos antecedentes sobre la breve erupción de Octubre de 2011 en el Monte Hudson, 45°30´S, Andes Sur. Pyroclastic Flow. Journal of Geology, 1 - 8.