Noticias

Mantengase informado sobre CIEP

Eventos catastróficos en Aysén, qué herramientas están disponibles para una mejor determinación del riesgo.

CIEP 07/02/2018
Eventos catastróficos en Aysén, qué herramientas están disponibles para una mejor determinación del riesgo.

 

Si los eventos recientes en villa Santa Lucía nos han sacudido, no es sólo por las pérdidas sufridas por una comunidad familiar para muchos en esta región, sino también porque nosotros, viviendo en el mismo paisaje montañoso, estamos expuestos a los mismos peligros y riesgos. Estos peligros, aumentados por el retroceso de los glaciares, eventos climáticos extremos, y el riesgo elevado de un clima cambiante, operan junto con desafíos adicionales de infraestructura y recursos limitados para la adaptación, presentando una serie de desafíos que enfrenta nuestra región.

Hay dos áreas técnicas importantes para entender las causales de los aluviones y deslizamientos de tierra, que podrían ser inyectados en el nivel del discurso público. Una comprensión más profunda de los desencadenantes, o las condiciones climáticas específicas, monitoreadas en tiempo real, es esencial para comprender el nivel inminente de riesgo. Y en segundo lugar, una comprensión más completa de las condiciones históricas, con una apreciación para las áreas geográficas donde la geología, la morfología, los suelos, la nieve y el hielo, la vegetación y también el clima reciente se combinan de manera peligrosa. Eso para dar una idea sobre la posibilidad de los deslizamientos de tierra, para estimar dónde, cuándo, cómo y cuán grandes podrían ser.

Lo más mencionado y quizás el factor de mayor importancia entre las observaciones sobre el desastre en Villa Santa Lucía fue la gran cantidad de lluvia: más de 120 milímetros en un período de 24 horas. Cabe mencionar que esta medición es más alta que aquellos períodos intensos de lluvia vinculados a los deslizamientos de tierra más destructivos mundo. Pero también hay indicadores más refinados como por ejemplo, indicadores de la intensidad de la tormenta. Los recientes avances desde Chile central incluyen la generación de Curvas Intensidad-Duración-Frecuencia (IDF) e índices de tormenta. Otra herramienta potencial en el desarrollo al nivel mundial son las estimaciones de precipitación multi-satélite en tiempo real (TRMM). Esto sería especialmente útil en regiones como la nuestra, donde la red de monitoreo de precipitación en línea es escasa. Otras observaciones de temperatura y humedad de las masas de aire (AIRS) ayudarían a evaluar los eventos extremos de las llamadas condiciones de "lluvia sobre la nieve". Sin embargo, estos modelos y herramientas de teledetección global, se basan en otras partes del mundo, con menos validación en las zonas más extremas de la tierra.

Las condiciones históricas también son visibles en el rasgo de geografía de la tierra, eso en escalas de tiempo de años o décadas. El "cono de deyección" en Santa Lucía fue una observación realizada por geólogos sobre los peligros en las laderas por el camino de retroceso de los glaciares, dejando las paredes del valle expuesto, con pendientes pronunciadas que generaban deslizamientos de tierra y caídas de rocas en forma activa.

Como ya se explicó anteriormente desde el punto de vista geológico y meteorológico, existían riesgos claros de deslizamiento, pero también la vegetación nos indicaba la susceptibilidad de la cuenca “El Burrito” a derrumbes, ya que en un análisis mixto del modelo hidrológico, vegetación actual y pasada a través de las imágenes satelitales de las décadas de 1980, 1990,  2000 y 2010, mostraban la presencia de renovales asociadas a terrenos húmedos con depósitos de material, además de vegetación nueva cubriendo un antiguo lecho del río (el cual fue nuevamente ocupado en este derrumbe). Lo anterior indica que este fenómeno de derrumbe y avalancha no es aislado en el tiempo y existen probabilidades que se pueda repetir en el futuro.

Bajo estos acontecimientos se genera la necesidad de reflexionar y evaluar para generar posibles estrategias de prevención ante eventos de este tipo, no sólo en la Región de Aysén sino a nivel país. Debido a que bajo los actuales escenarios  de cambio climático, existe la posibilidad de que los eventos  con abundante  precipitación cada vez sean más frecuentes (especialmente en años bajo influencia del fenómeno de la niña). Una de las estrategias más evidentes puede ser evaluar los actuales planes de ordenamiento territorial, y a partir de estos  generar análisis de vulnerabilidad ante posibles catástrofes naturales (por ejemplo, deslizamientos, inundaciones, erupciones volcánicas, etc.).

Desde la época en que la Patagonia fue "descubierta", aún se creía que los primeros exploradores corrían el riesgo de caerse de los confines de la tierra. Estos extremos de la tierra todavía son factor relevante, en un sentido virtual. Las regiones del sur, Aysén incluida, se encuentran en los límites del mapeo o la modelización global, y a veces fuera del alcance de la comprensión actual o el análisis reciente de las tendencias climáticas. Por lo tanto, tal vez sea algo que está en nuestras manos: que no caigamos desde los confines de la tierra, en términos de planificación o adaptación a peligros naturales.