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Obsidiana exótica y local: nuevos hallazgos arqueológicos sobre su circulación en Patagonia milenaria

CIEP 19/03/2018
Obsidiana exótica y local: nuevos hallazgos arqueológicos sobre su circulación en Patagonia milenaria

Recientemente investigadores de la Línea de Investigación Arqueología y Patrimonio del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) publicaron el artículo Spatial and temporal distributions of exotic and local obsidians in Central Western Patagonia, southernmost South America, en la prestigiosa revista Quaternary International, sobre estudios de distribución temporal y espacial de herramientas de piedra hechas de obsidiana.

César Méndez, junto a Amalia Nuevo Delaunay y Francisco Mena, fueron parte de este estudio enfocado en determinar la obtención y circulación de esta materia prima lítica, la cual fue ocupada por los habitantes prehistóricos de la Patagonia centro-oeste, donde se encuentra la región de Aysén. El estudio se basa en más de 169 muestras de obsidiana en distintos sitios arqueológicos de la región, desde el archipiélago de las Guaitecas en el noroeste de la región, los valles del río Cisnes, Ibáñez y Jeinimeni, Coyhaique Alto, valle Chacabuco, entro otros. Totalizan 58 sitios arqueológicos de la región. Estas piezas arqueológicas fueron comparadas con muestras del volcán Chaitén y otras fuentes de obsidiana ubicadas en Argentina, como Pampa El Asador –ubicada en la provincia de Santa Cruz-, una de las fuentes de mayor  calidad y abundancia de la región.

El artículo profundiza en determinar el origen o fuente desde donde se extraía la obsidiana, material profusamente utilizado por los antiguos cazadores recolectores desde hace cerca de 11 mil años atrás principalmente para cortar presas y raspar cueros  gracias al agudo filo que posee al ser tallada.

Con técnicas de análisis de gran precisión, como es el caso del ICP-MS –que se realizan en el laboratorio de geoquímica ambiental de la Universidad de Colorado, Estados Unidos- se logra determinar la composición química de al menos 27 elementos que luego se comparan con las rocas de la fuente, pudiéndose demostrar desde donde proviene la obsidiana. Con esta información se puede generar hipótesis sobre la circulación de las obsidianas, y extrapolar a partir de sus bienes materiales como fueron los movimientos de las personas en el pasado.

Según los resultados de los estudios se puede argumentar hipótesis que hablan de rutas de transporte de la obsidiana, las que los antiguos cazadores-recolectores pudieron haber recorrido y mantenido en forma periódica, realizando expediciones para abastecerse de este apreciado material o llevando a cabo intercambio con otros grupos. Un 86% de las obsidianas encontradas en diversos sitios arqueológicos de Aisén provienen de Pampa El Asador, mientras que el resto de las muestras provienen de otras fuentes como el volcán Chaitén, La Meseta del Somuncurá o Piedra Parada (Argentina), por lo cual se habla de una direccionalidad sur-norte en la circulación de la mayoría de las muestras.

“Una gran cantidad de la obsidiana encontrada en sitios arqueológicos de Aysén se conoce su lugar de origen, o el lugar desde donde se extraía. Las fuentes desde donde se extraía obsidiana, tanto desde la cordillera de Los Andes, como fuera de ella, tienen una composición química distintiva. La principal obsidiana que se ha encontrado en los sitios es negra, alcalina riolítica de Pampa el Asador, la cual hay evidencia que se comienza a utilizar desde el Holoceno temprano”, señaló César Méndez, arqueólogo del CIEP y principal autor del artículo científico.

Según datos paleoclimáticos, los cambios ambientales durante la transición Pleistoceno/Holoceno no afectaron significativamente el acceso de los antiguos cazadores-recolectores hacia las fuentes de obsidiana. Además, existe un patrón común relacionado con la densidad de los bosques y los campos de hielo, que actúan como barreras naturales para la circulación de estos bienes materiales. Este tema lo aborda la Dra. Amalia Nuevo Delaunay en su reciente proyecto FONDECyT regular adjudicado este año. Y en este sentido, no se ha podido dar con evidencia que muestre un intercambio de obsidiana extraída en la zona oeste de la cordillera de Los Andes presente en la zona este, o de la pampa. Tampoco se ha encontrado nada en el sentido inverso.

“Encontramos obsidiana en los archipiélagos por un lado, proveniente del volcán Chaitén, y en la pampa por otro, principalmente desde Pampa El Asador y otras fuentes menores. Es decir, la Cordillera de los Andes actuaba como una barrera natural que separa a las poblaciones del pasado”, detalló Méndez.

La circulación de herramientas de obsidiana parece haber seguido un patrón que atravesaba la pampa en diferentes direcciones, siendo una muy frecuente la que circulaba desde Pampa El Asador hacia el norte del área, con subsecuentes intromisiones en los bosques que bordean la Cordillera de Los Andes. Respecto a esto, el arqueólogo Francisco Mena, coordinador de la Línea de Investigación en Arqueología y Patrimonio del CIEP comentó que “más que conexión entre distintos valles hay una conducta que atraviesa la estepa regularmente. Esto da a pensar que los valles fueron  áreas marginales de ocupación”, señaló Mena.

Puedes revisar al artículo en el sitio web de CIEP http://www.ciep.cl/equipo/ver-miembro/73/dr-cesar-mendez