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Con hoja de ruta, CIEP finaliza proyecto ciencia-empresa en el litoral de Puerto Cisnes

CIEP 10/04/2018
Con hoja de ruta,  CIEP finaliza proyecto ciencia-empresa en el litoral de Puerto Cisnes

Con interés por  afrontar y conocer las diferentes problemáticas socioeconómicas del litoral de Puerto Cisnes, en la Región de Aysén, el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia, CIEP, en conjunto con actores locales y regionales, desarrolló el proyecto “Ecoregistros Participativos para un nuevo destino turístico en zonas costeras: construyendo capital social a través de programas de diversificación productiva”, financiado por el concurso de Vinculación Ciencia-Empresa de la Comisión Nacional de Investigación Científica  y Tecnológica, CONICYT, a través de su Programa Regional.

El proyecto se estructuró a través de tres objetivos:  Transferir conocimiento científico para clasificar las especies del ecosistema terrestre y marino del Parque Nacional Isla Magdalena; generar indicadores de capital social que contribuyeran a medir los niveles de cohesión y asociatividad; y articular una  cadena de valor – mediante la prospección  de futuras actividades turísticas - que vincularán a los actores territoriales asociados.         Si bien, el fomento turístico de la región de Aysén se ha focalizado en los últimos años en la Carretera Austral, sin considerar a los fiordos, canales y pueblos del litoral, una excepción a esta tendencia han sido las iniciativas de turismo científico y turismo marinero impulsadas en los últimos años por el CIEP. Como una manera de continuar con esta línea de intervención, se diseñó, a través de una metodología participativa que incluyó una serie de talleres y reuniones, una Hoja de Ruta en Turismo Sustentable para el Corredor Marítimo Puerto Cisnes – Puerto Gaviota, a un horizonte de planificación al año 2025.

En este escenario, el Dr. en geografía, Gabriel Inostroza, investigador asociado al proyecto, señaló que “el propósito de la Hoja de Ruta es convertir al canal Puyuhuapi en un destino turístico sustentable, especializado en el avistamiento de cetáceos y la observación de avifauna marina y flora nativa. Para esto, se plantea entre otras acciones vincular estratégicamente a la ‘Ruta Cordillera’ de la Naviera Austral, de tal manera de permitir el acceso de turistas a las localidades del litoral. Así,  Puerto Cisnes puede distribuir turistas hacia Puerto Gaviota, y a la vez posicionarse como un destino especializado en el avistamiento del delfín chileno (Cephalorhynchus eutropia), delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) y delfín austral (Lagenorhynchus australis) y a su vez, Puerto Gaviota puede convertirse en la puerta de entrada al Parque Nacional Isla Magdalena, desarrollando productos en torno a la pesca vivencial, el senderismo y la observación de especies nativas”. 

Desafíos, redes de confianza y organización

A medida que la sociedad avanza en su proyecto modernizador bajo el marco de la globalización, las comunidades de pescadores artesanales en todo Chile han comenzado a experimentar la pérdida paulatina de sus formas de vida y sus prácticas tradicionales. En este contexto, el proyecto empresarial/industrial representa evidentemente una amenaza para la pesca de pequeña escala ya que deben competir en condiciones muy desiguales por los recursos crecientemente escasos. Este fenómeno es probablemente más evidente en zonas aisladas, como es el caso de Puerto Gaviota. No obstante, es importante señalar que esta pérdida no solo afecta a la pesca de pequeña escala, sino que es un proceso por el cual han pasado o están pasando diversos grupos y comunidades dependientes de los recursos naturales -como los pueblos originarios, los campesinos y los pirquineros, entre otros-.  Frente a esta situación el investigador asociado, Dr. Andrés Marín del Centro de Estudios del Desarrollo Regional y Políticas Públicas (CEDER) de la Universidad de los Lagos, resalta que “las capacidades de adaptación de los actores locales a los cambios son altamente desiguales. Hay casos en que las personas, las organizaciones y las comunidades logran ajustarse y aprovechar las oportunidades que les permiten sustentar su actividad económica y conservar parte de su identidad, por ejemplo a través de la diversificación dentro y fuera de la pesca. Pero en otros casos no es así, y se pierden los objetivos, la cohesión, y el arraigo con el territorio”. Uno de los principales objetivos sería entonces “identificar y potenciar elementos sociales, culturales y económicos que en conjunto activen la capacidad adaptativa en estos grupos”, señaló Marín.

Por su parte, los investigadores CIEP gestores del proyecto y de las metodologías de trabajo, Madeleine Hamamé, Paula Ortíz  y Álvaro Hamamé, destacaron que los principales resultados tangibles son: un documento de planificación colaborativa del destino turístico u hoja de ruta;  la co-creación de guías de campo terrestres y submarinas obtenidas a partir de ecoregistros participativos y conocimiento científico; la prospección y mapeo de rutas - submarinas y terrestres- posibles de ser implementadas; y una herramienta de investigación social capaz de reflejar la evolución del capital social de los territorios intervenidos.

Finalmente, el equipo del proyecto insistió en la importancia de que las iniciativas vinculadas al desarrollo sustentable de las comunidades sean lideradas por los actores locales. Por esta razón, la ejecución de la Hoja de Ruta quedó en manos de la Cámara de Turismo y Comercio de Puerto de Cisnes, de la Agrupación de Turismo Náutico y Conservación de Cetáceos de Puerto Cisnes, del recién creado Comité de Turismo de Puerto Gaviota y de la Junta de Vecinos de la localidad. Dichas organizaciones tienen que activar su “capital social de puente”, de tal manera de lograr el apoyo y compromiso de las otras instituciones públicas y privadas del territorio, con un acompañamiento técnico permanente de la Ilustre Municipalidad de Cisnes; pues si bien las comunidades de pescadores de pequeña escala han mostrado históricamente ser altamente adaptables a distintas condiciones, no basta con esperar que ellos por sí solos sean capaces de enfrentar los cambios actuales. Es necesario diseñar e implementar espacios institucionales y de política pública que reduzcan sus niveles de vulnerabilidad, propiciando al mismo tiempo su participación activa en la construcción de alternativas innovadoras y con pertinencia. Para esto es clave una mayor articulación entre actores locales y tomadores de decisiones, como la que se buscó a través del Comité de Coordinación Regional (CCR) de este proyecto.