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Científicos realizan experimentos en canal Puyuhuapi para resolver inquietudes en torno al acoplamiento pelágico-bentónico

CIEP Martes 4 de Abril del 2017 Noticias

4 equipos de distintos centros de investigación se han concentrado en una campaña de terreno de dos semanas dentro del canal Puyuhuapi, en la localidad de Puerto Cisnes. El objetivo general se asocia al estudio del acoplamiento pelágico-bentónico, y durante el período de muestreo se realizaron experimentos con la comunidad microbiológica y la fauna bentónica suspensívora.  Copas Sur Austral de la Universidad de Concepción, el centro I-Mar de la Universidad de Los Lagos, el Centro de Investigación de Ecosistemas de la Patagonia – CIEP y un grupo de oceanógrafos de la Universidad de Génova (Italia), conforman este equipo que ha coincidido en el mes pasado para llevar a cabo esta campaña científica. 

Fundamentalmente CIEP junto a Copas Sur Austral se han enfocado en el estudio de la dinámica  de las comunidades microbiológicas que viven en la columna de agua. Durante esta campaña tienen por objetivo determinar el impacto de diferentes fuentes de materia orgánica en la actividad y estructura de la comunidad bacteriana. En sus experimentos evalúan preferencias alimenticias y tasas de degradación sobre alimento suministrado que incluye el pellet utilizado por la industria acuícola y microalgas desde cultivos de fitoplancton. Otro de los objetivos de la campaña de muestreo también incluye determinar si existe presencia de antibióticos y pesticidas en organismos bentónicos.

Por su parte el equipo de científicos italianos, se enfoca en determinar algunas características de comportamiento alimentario de organismos bentónicos suspensívoros (principalmente bivalvos filtradores) que habitan el canal Puyuhuapi, midiendo tasas de ingestión, filtración y consumo de alimento (material particulado, células, microorganismos) por parte de esta fauna bentónica.

El equipo del Centro I-Mar de la Universidad de Los lagos (en su mayoría oceanógrafos físicos), se abocó a medir las características hidrográficas del canal: Temperatura, salinidad, concentración de oxígeno disuelto, entre otras variables que permiten definir la estructura física de la columna de agua donde ocurren los procesos biológicos. Ellos han definido un muestreo de 48 horas donde además de las variables físicas se colectaron muestras cada 4 horas para análisis de fitoplancton, clorofila y nutrientes. Las mediciones se realizaron dentro de un perfil vertical, obteniendo muestras desde la superficie hasta aproximadamente los 150 m de profundidad. La estación de muestreo se encuentra ubicada casi al frente del seno Magdalena, aproximadamente a 2 horas de navegación desde Puerto Cisnes, donde además se encuentra anclada una Boya oceanográfica que Copas Sur Austral mantiene registrando datos desde el año 2005.

“En la mayoría de los fiordos existe una compleja mezcla de materia orgánica disponible para el uso y consumo de diferentes comunidades microplanctónicas y bentónicas. Entonces, es fundamental conocer las principales vías de utilización de este alimento por parte de los microorganismos pelágicos (bacterias) y por las comunidades bentónicas suspensívoras”, explicó Marcelo Gutiérrez, investigador del programa Copas Sur Austral.

Este es la segunda campaña de muestreo que este grupo de científicos realiza en el marco del estudio del acoplamiento pelágico-bentónico. El año pasado se realizó en agosto y esta vez a fines del verano. La idea es poder volver a repetirla en distintas épocas del año para, de esta manera, incluir la variabilidad estacional que muestra la comunidad microbiológica dentro del área de estudio.

“Toda la campaña está basada en el acoplamiento que existe entre los microorganismos que viven en la columna de agua y los organismos bentónicos suspensívoros. El canal de Puyuhuapi recibe grandes aportes de material orgánico particulado y disuelto tanto desde la comunidad de microalgas (fitoplancton) como desde el río y la actividad salmonera dentro del canal. Entonces una pregunta fundamental es entender cuánto y cuál de este material orgánico de estas distintas fuentes utilizan finalmente los recursos bentónicos suspensívoros”, precisó la investigadora CIEP, Paulina Montero.

Cabe destacar que de acuerdo a los datos arrojados por los investigadores de I-Mar, al momento del muestreo el área se encontraba bajo la presencia de un bloom de microalgas con gran abundancia de dinoflagelados del género Dinophysis, compuesto por algunas especies que producen toxinas asociadas al veneno diarreico de los mariscos, que pudiera afectar a sus consumidores.