El tráfico ilegal de material patrimonial es algo que ha ocurrido a lo largo de la historia, por esto la Sociedad Americana de Arqueología (SAA) ha liderado la creación de un acuerdo bilateral, entre los Estados Unidos y Chile, para proteger el material arqueológico de origen nacional que pudiera ser vendido entre coleccionistas de antigüedades de el país norteamericano, lo que implica restricciones a la importación y el retorno de estos materiales en caso de ser decomisados.