Los habitantes de la región de Aysén recuerdan que entre 2008 y 2017 el Río Baker, el más caudaloso de Chile, sufrió 21 crecidas que dañaron infraestructura y mataron al ganado. Un reciente estudio efectuado por científicos de Bélgica y Chile revela que estas crecidas no representan un nuevo fenómeno. Han ocurrido durante los últimos 3000 años y eran mucho más destructivas en el pasado.