Publicación/2023/M.V.Lencinas, A.Huertas Herrera, J.M.Cellini, M.D.Barrera, M.Pérez Flores, M.d.R.Toro-Manríquez, et.al. Understory plant assemblage variations at different spatial scales: the case of Nothofagus forests in Tierra del Fuego

https://doi.org/10.1016/j.jnc.2023.126534

Resumen

La vegetación que se desarrolla en un sotobosque es esencial para el funcionamiento, la integridad y la provisión de servicios ecosistémicos del bosque. No obstante la gestión forestal generalmente subestima la conservación de los sotobosques. Puesto que la distribución de especies depende de varios agentes y los índices de diversidad varían según las escalas, resulta difícil definir estrategias de conservación apropiadas, incluso en un único tipo de bosque. Además, diversas especies de plantas de sotobosque se presentaron en ecosistemas tanto forestales como no forestales y el ensamble pudo variar en escalas subregionales. Entonces, las especies especialistas de bosque podrían no verse amenazadas de manera similar en diferentes tipos de ecosistemas o subregiones. Por lo tanto, surge la pregunta si la variación del ensamble de plantas de sotobosque de un único tipo de bosque a escala subregional se presenta en diferentes tipos de bosque cómo varían los ensambles de especies de sotobosque en comparación a ecosistemas no forestales en cada subregión y cómo varían los efectos de la gestión en diferentes tipos de bosque a escala local dentro de distintas subregiones. Para saber esto, se estudió la riqueza y la cobertura vegetal de sotobosque en tres tipos de bosque Nothofagus y tres ecosistemas no forestales en cuatro subregiones de Tierra del Fuego, Argentina. Se evaluaron correlaciones, anidamientos, patrones relacionales (mediante el análisis de escalamiento multidimensional nométrico [NMDS, por su sigla en inglés] y de procedimiento de permutación multirespuesta [MRPP, por su sigla en inglés]) y Análisis de Especies Indicadoras (ISA en inglés), para 229 plantas vasculares distribuidas en 554 parcelas. En lo que respecta a la escala local, se evaluaron dos principales gestiones productivas: producción maderera de N. pumilio y uso de ganado en bosques de N. antarctica. Los ensambles de sotobosque variaron dentro de cada tipo de bosque entre las diferentes subregiones (p < 0,033 para todos los PPMR), y se presentaron diferentes especies de plantas indicadoras en diversas zonas geográficas para dos tipos de bosques (p. ej. Adenocaulon chilensis en SE para bosques N. pumilio y Cotula scariosa en NW para bosques N. antarctica), pero no en bosques con una distribución de sotobosque aninado (N. betuloides). Los tipos de ecosistema compartieron una gran cantidad de especies (>40 %), excepto en la zona SE. Sin embargo, todos los tipos de ecosistema se diferenciaron significativamente en todas las zonas (p < 0,025), a excepción de pastizales y montes en NW (p = 0,165). Los pastizales se destacaron como el ecosistema más rico en especies en zonas NW, SW y SE (entre 62 y 123 spp.), lo que enfatiza la importancia de su conservación.La heterogeneidad del paisaje emergió como un mecanismo importante enriquecedor de la diversidad de especies de hábitats vecinos, mientras que en rodales controlados, el principal impulsor parecía ser la disponibilidad de recursos. Respecto a la escala local, las condiciones más impactadaspor la cosecha en bosques N. pumilio mostraron diferencias con lascondiciones menos impactadas a pesar de la zona, con la misma especie indicadora común (p. ej.,Taraxacum officinale). Sin embargo, las diferencias entre la retención agregada y los bosques primarios depende de la ubicación. Con respecto a los bosques N.antarctica, el ganado homogeniza los ensambles entre las zonas, aunque las especies indicadoras se mantienen diferentes entre zonas, con un predominio de exóticas introducidas por forraje en NE (p.ej., Poa pratensis). La presencia de las mismas especies en ecosistemas forestales y no forestales disminuye los riesgos de extinción local en Tierra del Fuego. Sin embargo, las estrategias de conservación deberían ser implementadas en cada subregión. Nuevas reservas naturales podrían suponer una alternativa para la conservación en zonas sin reservas naturales, pero complementadas con estrategias delandsharing en boques gestionados. La consideración de las diferencias potenciales entre las zonas geográficas podría ofrecer una alternativa más clara para mejorar la conservación en escalas subregionales donde el mismo tipo de bosque cubre grandes regiones.