Escuela San José Obrero y CIEP fortalecen conciencia ambiental sobre la calidad del aire en Coyhaique

Con una ceremonia de cierre realizada en sus dependencias, la Escuela San José Obrero de Coyhaique dio término al proyecto “Aire Limpio, un compromiso educativo”, iniciativa financiada a través del Fondo de Protección Ambiental (FPA) del Ministerio del Medio Ambiente que, durante los últimos nueve meses, promovió la educación ambiental y la conciencia sobre la contaminación atmosférica en la comunidad educativa.

El proyecto fue ejecutado por el Centro General de Padres y Apoderados del establecimiento, en colaboración con el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), a través de su Laboratorio EcoClimático, articulando conocimiento científico, educación ambiental y participación de la comunidad educativa.

El acto, que contó con la participación de autoridades, comunidad educativa y colaboradores del proyecto, se presentaron los principales logros y resultados. 

Entre ellos, destacó la instalación de tótems informativos para la difusión del pronóstico diario de calidad del aire, la muestra del material educativo elaborado a través del proyecto y la implementación de dispositivos de medición de dióxido de carbono (CO₂) en salas de clases, los cuales permiten monitorear la calidad del aire interior y favorecer entornos más saludables.

Asimismo, se relevaron las distintas acciones desarrolladas a lo largo del proyecto, como charlas educativas, visitas al Laboratorio Ecoclimático del CIEP, actividades artísticas —incluyendo el taller de ciencia y teatro “Cuentos que Respiran”— y la implementación de la “Mochila Viajera por la calidad del aire”, iniciativa que promueve el aprendizaje en materias ambientales desde los hogares.

COMPROMISO Y APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO

La presidenta del Centro General de Padres y Apoderados, Albelidys Guzmán, valoró el impacto del proyecto señalando que “esta iniciativa ha sido muy significativa para nuestras familias, porque no solo entrega información, sino que genera cambios concretos en la forma en que cuidamos la salud de nuestros hijos e hijas. Hoy existe mayor conciencia sobre la calidad del aire y su impacto en la vida diaria.”

El director de la Escuela, Antonio Barrientos, destacó que la implementación del proyecto FPA ha sido un aporte significativo para fortalecer el trabajo ambiental que el establecimiento viene desarrollando de manera sostenida. En esa línea, señaló que “como escuela con certificación ambiental del Ministerio del Medio Ambiente, este proyecto nos permitió profundizar en nuestro compromiso con la Patagonia y medio ambiente, integrando a la comunidad educativa en acciones que aportan a mejorar la calidad del aire en Coyhaique”. Asimismo, valoró que esta experiencia ha reforzado la educación ambiental como un eje formativo clave, promoviendo aprendizajes significativos y una mayor conciencia ambiental en estudiantes, docentes y familias.

En representación del centro científico CIEP, asistió el subdirector de Vinculación y Transferencia, Dr. Claudio Herrera, y en la oportunidad se destacó a la coordinadora del Laboratorio EcoClimático, Manuela López, por su compromiso y asesoría al proyecto.

Durante la jornada también se compartieron los aprendizajes obtenidos y se proyectó la continuidad de la iniciativa, consolidando el compromiso de la comunidad educativa con la gestión ambiental y el bienestar de sus estudiantes. 

Con la participación directa de más de 200 estudiantes, el proyecto logró integrar ciencia, educación ambiental y creatividad, posicionándose como una experiencia relevante en la formación de comunidades más informadas, activas y comprometidas con el cuidado del entorno.