Guardaparques y operadores turísticos participaron en taller sobre sendero “Naturaleza con-ciencia y con-sentir”

En la Reserva Nacional Coyhaique se desarrolló esta semana un taller junto a guardaparques y actores locales para compartir los avances de la investigación asociada al sendero “Naturaleza con-ciencia y con-sentir”, actividad que buscó acercar herramientas científicas a quienes trabajan en educación ambiental y turismo sostenible, reforzando un modelo donde la investigación, la conservación y la comunidad se articulan para fomentar un vínculo más profundo y responsable con el territorio.

“Este taller está en el contexto de un proyecto semilla PATSER, que lleva adelante CIEP,  donde hemos levantado datos sobre cómo el sendero influye en la experiencia del visitante que llega acá a la Reserva Nacional del Coyhaique. Hemos hecho un taller de transferencia de conocimientos en que hemos invitado a guardaparques, a CONAF y también a gente que se dedica a la educación ambiental y a emprendedores de turismo sostenible, para contarles un poco lo que aprendimos en la investigación y poder compartirlo con ellos. Hemos recorrido el sendero, haciendo todas las paradas, poniendo alta atención en los paisajes sonoros y compartiendo experiencias”, comentó Andrés Adiego, investigador del Laboratorio Social.

EXPERIENCIA INMERSIVA

El encuentro que tuvo lugar en un refugio aledaño a Laguna Verde, contó también con la participación de la investigadora de CIEP Dra. Trace Gale, y los profesionales Luis Uribe y Javier Medel.

La jornada contempló una caminata con los participantes en el recorrido del sendero, luego trabajar en técnicas de guiado, para seguir conociendo los detalles del estudio que emanaron de las encuestas realizadas a  los visitantes, para concluir con una sesión de ejercicios de meditación, basados en paisajes sonoros, aportando a la conversación sobre cómo fortalecer la apropiación comunitaria del espacio.

“La verdad, la experiencia fue genial. El taller, me invitó a salir un poco de lo que es visual y a ‘abrazar’ lo que es lo sensorial, especialmente, lo que es auditivo. Solemos, cuando venimos a sitios naturales, observar la inmensidad de la naturaleza, pero no nos detenemos a escuchar lo que vemos. Además, muchas de estas dinámicas pueden servir para apoyar el aprendizaje de muchos jóvenes de las distintas localidades que hay acá en la región, e invitarlos no solamente ver, sino también a escuchar y a identificar los distintos sonidos,  ya sea de la naturaleza o de las mismas  personas, además, del viento, los árboles y las aves”, valoró Raimundo Catalán, uno de los participantes y colaborador de organizaciones de la localidad de Balmaceda.

La experiencia inmersiva en la naturaleza, plantea una transformación del visitante a través del sendero, en una propuesta que invita a explorar, comprender y sentir la naturaleza desde la mirada de la ciencia.

El sendero, impulsado por CIEP y CONAF, está consolidándose como un ejemplo replicable de cómo la ciencia puede integrarse al uso público de áreas protegidas, ofreciendo experiencias sensibles y basadas en evidencia para quienes visitan la Reserva Nacional Coyhaique.